Sánchez defiende en la ONU una respuesta a la crisis de Ceuta basada en derechos humanos
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, abordó la crisis migratoria de Ceuta en su intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas, pronunciada en Nueva York el 23 de septiembre. Defendió que España afrontara la situación con respeto a la legalidad y a los derechos humanos, sin convertir a las personas migrantes en enemigas.
Sánchez describió la desigualdad, la desesperación y la desinformación como factores que habían alimentado la crisis. Elogió la respuesta de la ciudadanía ceutí y afirmó que la ciudad podía salir adelante sin renunciar a esos principios. Sus declaraciones se produjeron después de la entrada masiva de personas desde Marruecos a finales de julio.
El discurso también defendió el multilateralismo y criticó, sin nombrar directamente a Donald Trump, políticas que el presidente español vinculó con el debilitamiento de las Naciones Unidas. Reivindicó la Carta de la ONU y pidió cambios, entre ellos reformar el Consejo de Seguridad, limitar el veto de sus miembros permanentes y reforzar organismos internacionales.
Sánchez sostuvo además que España había mantenido sus compromisos de cooperación y expresó su apoyo a que una mujer latinoamericana sucediera a António Guterres al frente de Naciones Unidas. Fue una intervención política ante la Asamblea; no anunció una nueva decisión ejecutiva sobre Ceuta. El hecho se registró el día del discurso, aunque las noticias que lo cubrieron se publicaron el 24 de septiembre.
