Albares responde a Italia y defiende que los controles mantienen la integridad de Schengen
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, respondió el 31 de julio al anuncio del Gobierno italiano de restringir temporalmente el tránsito asociado al espacio Schengen tras la crisis migratoria en Ceuta. En un mensaje público sostuvo que la mayoría de quienes habían entrado ya habían regresado a Marruecos y que el desplazamiento desde Ceuta a la Península está sujeto a controles policiales.
Albares afirmó que la integridad del espacio Schengen estaba garantizada y pidió poner fin a lo que calificó como una confusión interesada. Su respuesta se produjo después de que el Ejecutivo italiano anunciara controles para personas extracomunitarias que viajaran entre Italia y España por avión o barco.
La cobertura precisó que la medida italiana no alteraría los viajes de ciudadanos españoles y de otros ciudadanos de la Unión. También explicó que Roma no había dado el paso jurídico de retirar a España del espacio Schengen, que es distinto de imponer controles propios bajo los mecanismos previstos.
La reacción de Exteriores fue una intervención diplomática pública en defensa del marco europeo y de la aplicación de controles en Ceuta y Melilla. El episodio trasladó la crisis fronteriza al debate entre gobiernos europeos sobre movilidad, fronteras y cumplimiento de los tratados.
