La Generalitat envía un nuevo ES-Alert por lluvias e inundaciones en Valencia y Alicante
La Generalitat Valenciana envió la noche del 18 de octubre de 2026 un nuevo aviso ES-Alert ante la reactivación de las lluvias intensas y las inundaciones asociadas a la dana Adam. El mensaje se dirigió al litoral sur de Valencia y al litoral norte e interior de Alicante, donde se mantenía el riesgo meteorológico extremo.
La comunicación preventiva pidió evitar desplazamientos y no cruzar zonas inundables. También indicó alejarse de ríos, barrancos y áreas costeras, buscar lugares elevados y no acceder a sótanos o garajes. Recomendó prestar especial atención a las personas vulnerables y recurrir al 112 en caso de emergencia.
El aviso situaba la continuidad de la alerta roja hasta las diez de la mañana del lunes 19. La Generalitat Valenciana había declarado la situación uno de emergencia en La Marina Alta y La Safor, y la situación cero en otras comarcas valencianas y alicantinas.
El envío era una actuación de protección civil para reducir la exposición al peligro durante la noche y la mañana siguientes. No constituía un balance definitivo de daños ni confirmaba por sí mismo las precipitaciones que acabarían registrándose.
El expresidente valenciano Carlos Mazón volvió a comparecer ante la comisión del Congreso de los Diputados que investiga la gestión de la dana de octubre de 2024. Se negó a responder a las preguntas de los diputados y alegó que está personado en la causa judicial mientras continúa la instrucción.
Al inicio de la sesión, Mazón sostuvo que el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana había descartado su responsabilidad. Esa fue su interpretación de una resolución judicial que, según explicó, le permitía conocer las diligencias abiertas; la comisión parlamentaria no resolvía la responsabilidad penal.
La riada causó 232 muertes. Durante el interrogatorio, los miembros de la comisión le preguntaron por su actuación durante la emergencia y por los mensajes y decisiones de aquella jornada. Mazón se remitió reiteradamente a su declaración inicial, sin contestar las cuestiones planteadas.
La comparecencia formaba parte del examen político de la respuesta institucional a la catástrofe. El órgano parlamentario mantuvo su labor de reconstrucción de los hechos y de evaluación de la gestión, paralela al procedimiento judicial, sin que la negativa a responder constituyera una resolución sobre las responsabilidades investigadas.