Sánchez promete blindar en la Constitución la revalorización de las pensiones
El 26 de octubre, durante un mitin de precampaña en Gijón, el presidente del Gobierno y candidato del PSOE, Pedro Sánchez, prometió que, si seguía gobernando tras las elecciones del 29 de noviembre, promovería una reforma constitucional para proteger la revalorización de las pensiones conforme al IPC. La intervención fue un compromiso electoral anunciado en Asturias, no una reforma ya aprobada.
Sánchez presentó la propuesta como una respuesta a lo que describió como una amenaza de recortes y privatización por parte del Partido Popular y Vox. Recordó las movilizaciones de pensionistas durante la crisis financiera y defendió la actualización anual de las prestaciones con arreglo al coste de la vida. Esas referencias y críticas formaron parte de su argumentación de campaña.
El acto se celebró en el recinto ferial Luis Adaro ante varios miles de asistentes, según las crónicas. Junto a la protección de las pensiones, el mitin buscó movilizar al electorado socialista y pedir apoyo para la siguiente legislatura. La reforma requeriría un procedimiento constitucional y mayorías parlamentarias; el anuncio no modificó por sí solo el texto vigente.
La propuesta situó la sostenibilidad y la garantía de las pensiones en el debate de la campaña general. Su eventual alcance dependería de la formulación legislativa, la mayoría obtenida y la aprobación parlamentaria. Hasta que esos pasos se produzcan, la promesa debe entenderse como un compromiso condicionado a un futuro Gobierno.

