Tras la manifestación por el derecho a la vivienda del 3 de octubre, un grupo de participantes se desplazó a la plaza del Ayuntamiento de València y decidió instalar allí una acampada. La protesta matinal había reunido a más de 6.000 personas, según la Delegación del Gobierno. El nuevo asentamiento surgió de una iniciativa de parte de quienes se separaron de la marcha y quisieron mantener la movilización en el centro de la ciudad.
Los asistentes celebraron primero una sentada. Según los testimonios recogidos por la prensa, una persona propuso permanecer en la plaza y montar tiendas de forma pacífica; quienes estaban allí debatieron la propuesta y comenzaron a desplegarlas. El Sindicato de Inquilinas de Valencia, que había participado en la convocatoria de la marcha, expresó su apoyo a la acampada, aunque no la había organizado.
Durante la noche se celebró una asamblea para preparar un manifiesto y decidir cuánto tiempo continuarían en la plaza. En ese momento no se había resuelto si el campamento sería indefinido. Las primeras informaciones describieron la llegada de las primeras tiendas y las peticiones de material para montar toldos, sin confirmar todavía una duración o un número final de participantes.
La Policía Nacional y la Policía Local mantuvieron presencia en el entorno. Los agentes pidieron a los concentrados que devolvieran unas vallas municipales y les advirtieron de que no podían atar los toldos al mobiliario urbano; los baños públicos próximos también fueron clausurados. La acampada se produjo tras la movilización estatal contra la crisis de la vivienda y el rechazo parlamentario de los decretos sobre alquileres y protección frente a los desahucios.
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Altercados y detenciones al concluir una manifestación por la vivienda en València
La manifestación por el derecho a la vivienda celebrada en València el 3 de octubre terminó con altercados junto al Palau de les Arts, donde se desarrollaba el foro inmobiliario Valencia Real Estate Summit 2026. Al final del recorrido, parte de los asistentes rebasó el perímetro de seguridad que protegía el recinto y la Policía intervino para impedir el acceso. Las crónicas situaron los incidentes en torno al mediodía; no se ha confirmado una hora exacta.
Según las informaciones atribuidas a fuentes policiales, cinco personas fueron detenidas y nueve agentes de la Policía Nacional resultaron heridos. Las primeras noticias difundidas durante la jornada ofrecieron cifras provisionales que después se actualizaron. Las detenciones describen una actuación policial y no determinan por sí solas la responsabilidad penal de las personas arrestadas.
La marcha había sido convocada por EntreBarris, el Sindicato de Vivienda de Valencia, el Sindicato de Inquilinas de Valencia y la Plataforma de Afectadas por la Hipoteca (PAH). La Delegación del Gobierno estimó que participaron más de 6.000 personas. La protesta reclamó medidas ante el encarecimiento de la vivienda y concluyó ante el encuentro de inversión inmobiliaria.
Las fuentes describieron cargas policiales y el uso de gas lacrimógeno y pelotas de goma durante la intervención. Los incidentes ocurrieron al comienzo de la tarde, al final de una movilización más amplia por la vivienda. Dos días después, un juzgado dejó en libertad provisional a las cinco personas detenidas; esa decisión judicial posterior es un hecho separado de los altercados registrados el día 3.