El Partido de los Socialistas de Cataluña (PSC) y Catalunya en Comú (Comuns) anunciaron el 27 de octubre de 2026 un acuerdo por el que los comunes retirarán sus candidaturas al Senado en Girona, Lleida y Tarragona. El pacto se enmarca en las elecciones generales de 2026, previstas para el 29 de noviembre.
Comuns se comprometió a favorecer la concentración del voto en las listas socialistas de esas tres circunscripciones. A cambio, el PSC garantizará la propuesta de un senador autonómico de los comunes después de los comicios. Esa representación se tramitará mediante designación parlamentaria autonómica y no mediante la inclusión de ese candidato en las listas provinciales al Senado.
Las dos formaciones presentaron el acuerdo como una respuesta al pacto anunciado la víspera por el Partido Popular y Vox. Ese entendimiento de las derechas incluía la retirada del PP en Girona y Tarragona, entre otras circunscripciones, para favorecer las posibilidades de representación de Vox.
Socialistas y comunes atribuyeron a su decisión el propósito de lograr una mayoría progresista en el Senado y evitar la elección de senadores de Vox por Cataluña. Esos objetivos son la justificación política del pacto: el anuncio cambia la oferta de candidaturas, pero su resultado en escaños dependerá de la votación del 29 de noviembre.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, prometió que el Gobierno de España destinaría los recursos necesarios para que Ceuta recuperase la normalidad tras la crisis migratoria. Lo anunció durante la Fiesta de la Rosa organizada por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en Gavà.
En su discurso, Sánchez acusó al Partido Popular (PP) y a Vox de actuar con deslealtad y de buscar rédito político de la crisis sin contribuir a resolverla. Presentó esa crítica como parte de un patrón que, a su juicio, ambas formaciones repetían ante distintas situaciones de emergencia.
El presidente sostuvo que los dos partidos compartían una agenda política pese a sus diferencias y reiteró el compromiso del Ejecutivo con la ciudad. Sus palabras fueron una promesa de apoyo y una crítica a la oposición, no el anuncio de una partida presupuestaria concreta ni de una medida nueva ya ejecutada.
La intervención trasladó al debate estatal la crisis de Ceuta y la confrontación entre el Gobierno y los principales partidos de la oposición sobre cómo responder. Tuvo lugar en un acto político del PSC celebrado en Gavà, Barcelona.